viernes, 3 de diciembre de 2010

Toloache pa mi negro

Toloache pa mi negro
Por: Robby Guerrero


            Irene Lascares mi abuela decía, “fíjate de quien tomas las cosas, y abre bien los ojos para descubrir lo que son”,  y vaya divinas palabras de una voz con experiencia. Hace no mucho tiempo alrededor de unos 2 años, me encontraba con uno de mis mejores amigos sentados sobre la banqueta, disfrutando de una refrescante y sabrosa cerveza, cuando se nos acerca una persona que  de buena fe decía que leía la mano, y de manera gratuita por ser nosotros sus primeros clientes del día, entonces incrédulos dijimos que si, empezó con mi amigo y es con él, donde comienza la síntesis de una gran historia que esta persona describe en breves oraciones. Eres de buenos sentimientos, noble, apasionado, amistoso, pero sobretodo enamoradizo, y con esto último puedo hacerte ver y a cualquiera que aquella poción que  le llaman Toloache, se encuentra inmersa en todo hombre enamorado. Toloache, un preparado de hiervas que sirve para enamorar más de lo normal a una persona, ósea traerlo loco, y es un remedio hecho leyenda gracias a las generaciones atrás que en la antigüedad hacían uso de este brebaje, que  para ellos significaba algo mágico. Una enorme sorpresa fue la que me lleve al escuchar de boca del adivino aquella oración donde decía que mi amigo había sido enamorado a base de esta bebida, y una sorpresa más, fue también para este brother, pues no solo presumía de tener un amor limpio y honesto, sino que su relación era lo mejor que podría tener cualquier pareja, fue entonces cuando el adivino le dijo que, el amor que él sentía fue y sigue siendo fabricado dentro de cada una  de las comidas y bebidas  que el ingería sin darse cuenta, mi amigo quito su mano rápidamente y un poco pensativo se alejo de la persona que leía su mano, el señor se marcho, pero antes de irse lo último que dijo fue; “al no probar, tu creerás”, poco a poco se fue perdiendo entre la gente hasta que no se pudo ver más, mi amigo consternado y dudoso por lo que le habían dicho, dejo de tomar y decidió irse a su casa. Días después me habla por teléfono, diciendo me que era de suma importancia el que nos viéramos, pues se había dado cuenta de algo y quería contármelo, nos quedamos de ver en un restaurante del zócalo para comer, llegamos comenzamos a platicar lo veía un poco desgastado y pálido, para ello me comenta que había dejado de comer en casa y algunas veces hasta había dejado de llegar a ella, los problemas entre su esposa y él habían comenzado, y su mujer sospechaba de una infidelidad, pero lo que más llamó mi atención fue el hecho que me comentó acerca de la afirmación que le había descrito el adivino con respecto al Toloache, pues poco a poco al a pasar de estos días y sin probar bocado en su casa, empezaba a perder el amor por su mujer,  se le hacía alguien desconocida y una persona por la que no sentía algún cariño. Fue en ese momento que de ser una persona incrédula comencé a verme como un fiel creyente del adivino, el destino escrito en la mano y de la eficacia del Toloache pa mi negro, que era la forma como nos referíamos a este mi amigo.


Locura es Escritura

No hay comentarios:

Publicar un comentario